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Asociación El Pan Nuestro: «Agradezco a todos los que hacen posible que este Centro Social abra sus puertas a diario»

Medalla de la Provincia. Asociación El Pan Nuestro

No suele ser habitual que una labor abnegada de ayuda al prójimo sea reconocida sin paliativo a nivel público. Sin embargo, el Pleno de la Diputación de Cádiz acordó de forma unánime otorgar la Medalla de la Provincia a la Asociación Benéfica El Pan Nuestro que presta sus servicios desde 1992 a personas necesitadas. En la actualidad, su funcionamiento es muy similar al de un Centro de Día. Atienden de forma benéfica a quien urge de alimentos, aseo y ropa. Todo, de forma gratuita.
Sus donaciones se dirigen a familias completas. Los datos hablan por sí mismos: en el año 2008 fueron 53.750 comidas las que salieron a hogares con necesidades acuciantes. En el mismo centro, también el año pasado, se sirvieron 8293 comidas y 7282 desayunos. Otro apunte significativo: en la asociación trabajan, a tiempo parcial, seis personas y otras veintinueve suman esfuerzos, gratuitamente, como voluntarios. La entidad cuenta con cuatrocientos treinta socios.
El Padre Juan Mariano Jiménez Zayas es el párroco de la asociación, un hombre humilde y sencillo que rechaza todo tipo de protagonismo personal. Según cuenta, tanto para él como para el resto de miembros de El Pan Nuestro, la distinción «ha sido una sorpresa, pues si digo la verdad me ha agradado que se reconozca la labor que a diario y durante casi diecisiete años lleva desempeñando la Asociación Benéfica El Pan Nuestro en favor de las personas y familias más desfavorecidas de esta ciudad de San Fernando». Sobre la labor habitual, los objetivos, el quehacer diario de la Asociación Benéfica El Pan Nuestro cuenta que, principalmente, tratan de «acoger a todos los que acuden a este centro que son unas doscientas personas aproximadamente a los que le facilitamos el poder asearse, vestirse y recibir el alimento de cada día».
Como cuenta todo comenzó cuando él era Párroco de la Inmaculada Concepción de San Fernando. «Viendo la represión social que allí existía entonces me surgió la idea de hacer un comedor parroquial. Después al correr el tiempo se dieron los desayunos, la duchas para asearse, la ropería y así hasta hoy, pero como dependía del Obispado de Cádiz y según su consejo redacté unos Estatutos con el nombre de Asociación Benéfica El Pan Nuestro, y así reconocida por los Servicios Jurídicos de la Junta de Andalucía y con CIF G11462595. y sigue así totalmente vigente a día de hoy».
«No es el hambre lo más acuciante», explica. «Lo más acuciante es la justicia social en la sociedad española». Las personas que reciben la acción de Pan Nuestro «en su gran mayoría son de San Fernando. Aquí también atendemos a los que vienen de afuera sean bien extranjeros y algunos de ellos de los pueblos limítrofes».
¿La solidaridad es un valor perdido o un valor en alza en el mundo que vivimos? Juan Mariano lo tiene claro: «En el mundo que vivimos– en el de antes y en el de ahora– han habido grupos que si han sido solidarios, pero las sociedades de los grandes países en general usan la palabra solidarios, pero sin embargo siempre han buscado el bien propio de su grupo».
Jiménez Zayas desea lanzar un último mensaje: «Primero darle las gracias a todos aquellos que hacen posible que este Centro Social abran sus puertas a diario. Son organismos oficiales como la Diputación Provincial de Cádiz, Asuntos Sociales de la Junta de Andalucía y Asuntos Sociales de San Fernando. Tenemos unos 450 socios que llevan el peso mayor de la carga financiera del centro además de otros muchos cooperadores y bienhechores de este centro social». Y concluye: «el mensaje que yo daría a todos los estamentos de la sociedad es que tomen ejemplo de la generosidad de la clase de personas que mantiene este centro».

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