En el Día de la Mujer el lleno en el Ferial está
garantizado y ayer no fue menos. Se trata de la única jornada diurna
consolidada de la fiesta, pues se ha convertido en una tradición que
pocas isleñas quieren perderse.
A la una de la tarde abría sus puertas el recinto y el
recibimiento no podía ser mejor. Una carpa en la que se repartían vino
a las asistentes, montada por la Delegación de la Mujer, y la charanga
Polifónicos, se encargaban de animar desde el comienzo a las mujeres
cuyos trajes de gitanas llenaban de color unas calles abarrotadas de
personas.
Las altas temperaturas no importaban, porque había
muchas ganas de divertirse, aunque en las primeras horas de fiesta se
buscaba cualquier rinconcito con sombra para refugiarse. Los abanicos
que repartían las casetas se agotaron casi de inmediato y muchas se
recogían el traje para aliviar el intenso calor, que no evitó los
típicos bailes en medio de las calles del Ferial y la llegada de
mujeres no sólo de San Fernando, sino que también de otros puntos de la
provincia.
¿Y los maridos?, «pues en casa, porque es donde deben
estar, que nos tienen hartas con tantas quejas y nada, les hemos dejado
un poco de arroz y nos hemos venido a la Feria que tenemos muchas ganas
de cachondeo», aseguraba Cristina Saavedra, que estaba acompañada por
gran parte de sus familiares. Y es que es un día para pasar con las
hermanas, las primas y las amigas, en definitiva «un día para disfrutar
sin preocuparte de los quehaceres cotidianos», afirmaba Elvira Ramírez.
Hora de comer
Las casetas se llenaron y todas ofrecían diferentes
tipos de degustaciones, desde tortillitas de camarones a papas con
choricito. Aunque la gran estrella de la comida fue la paella. A las
tres de la tarde el ambiente en el recinto era atípico con respecto a
las otras jornadas y eso precisamente es lo que pretende cambiar el
Ayuntamiento con diferentes actividades para promocionar la Feria de
día. Como no podía ser menos, la caseta municipal también fue el
epicentro de reunión para las mujeres. Una exhibición de alta
peluquería y un espectáculo de Danzas Exóticas, a cargo de Naima
Bakkali y su grupo, despertaron a las mujeres tras la comida. Antes, en
la caseta del Partido Socialista, se había realizado un concurso de
trajes flamencas.
A la cinco de la tarde, se produjo el traslado de las
casetas familiares a las de baile, que se habían preparado con
animadores y boys que hicieron las delicias de las
presentes, que no presentaban síntomas de cansancio a pesar de llevar
ya más de cuatro horas en el recinto.
A esa hora, los caballos llegaban y sus jinetes montaban
a las mujeres para que se pasearan. Aunque por la mañana sólo se pudo
ver a algunos valientes, por la tarde fueron más los hombres que se
atrevieron a acudir al Ferial para pasar un buen rato. Es el caso del
joven Santiago Muñoz que era «la primera vez que venía a la Feria de
día y la verdad es que no me esperaba este gran ambiente. Nos lo
estamos pasando muy bien». Ya a las ocho de la tarde las mujeres fueron
despejando el recinto para dejar paso a las familias que se acercaban
para montar a los más pequeños en las atracciones. A medianoche el
turno era de nuevo para los jóvenes que llenaban el paseo del caño de
Sancti Petri para hacer la típica botellona. Hoy serán los actos del
día del Carmen, patrona de la ciudad, los que centre la actividad en el
Ferial.
Denuncia
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios del
Ayuntamiento ha denunciado la situación «tercermundista y vergonzosa»
de los módulos de seguridad así como de los servicios públicos ubicados
en el recinto ferial.
El colectivo afirma que dentro del módulo existen
situaciones que ponen en grave riesgo la integridad de las personas que
hacen uso del mismo dado que el cuadro eléctrico carece de las
protecciones establecidas por ley, con los cables cubiertos de bolsas
de plásticos.
Además, afirman que los servicios públicos tienen los azulejos caídos, los grifos rotos y carecen de absoluta limpieza.