Como cada año los premios de LA VOZ marcan el final del
verano. Cumplen su sexta edición y ya se han convertido en una cita
ineludible como muestra los más de mil invitados que asistieron el
viernes. Los primeros en llegar al acto, que se celebró en el Monasterio
de la Victoria de El Puerto, fueron los propios galardonados.
Triunfante y pisando alfombra roja llegó una espectacular Sara Baras,
con un elegante vestido largo negro de La Perla, y con unos ojos
radiante de felicidad por su reciente embarazo. Entre saludos y sin
perder la sonrisa llegó hasta el interior del recinto acompañado de su
padre Cayetano Pereira, visiblemente emocionado.
Otro de los que subió a recoger el galardón, el
presidente de la Asociación de la Prensa de Cádiz, Fernando Santiago,
puso una vez más en práctica sus conocimientos de protocolo al acudir
con un traje gris oscuro y zapatos de cordones, muy en la línea
tradicional. Aunque los homenajeados eran en su mayoría hombres, fueron
ellas las que más brillaron. El presidente de González-Byass, Mauricio
González-Gordon, acudió a recoger el premio acompañado de su mujer
Cristina Luque, que lució el color de la temporada, un traje verde
botella, al igual que el color de la corbata del delegado de Defensa
Vicente Ortells o del abogado Carlos Villar. Sin duda, el tirante fue
el rey de la noche. Las damas presumieron de bronceado con escotes
pronunciados que ponían la nota de color entre tanto traje oscuro. El
conjunto más internacional lo llevaba la pintora gaditana Susana Díaz
de Vivar, residente en Argentina y que próximamente expondrá en la
galería Benot en Cádiz. La artista aprovechó la estancia en Cádiz para
acudir a los premios con una original falda Otomana que usan los
hombres para bailar, combinada con una chaqueta de seda dorada. En el
conjunto reflejó la clase y elegancia de la que siempre ha hecho gala.
Un año más la pareja ‘cool’ de la noche, fue la que
forman el matrimonio Ramón Barrera y su mujer Adela Leonsegui, del
restaurante Sopranis, una de las personas más originales de nuestro
panorama gaditano, que eligió para la noche un pantalón del diseñador
Roberto Diz. Su amiga Lala Jiménez lucía un traje ‘degradé’ de
mariposas color crema y su marido Salvador Domínguez, con traje oscuro
y corbata de Armani para la ocasión.
Un año más acudió Catalina Sustacha, que sorprendió al público con un traje, ‘vintage’ estampado, de Yves Saint Laurent.
Las perlas también tuvieron su protagonismo en la noche,
una de las que mejor las lucía fue Mica Mariñas, colocadas para la
ocasión a lo Belle Epoque. La diseñadora Tere Torres , acompañada de su
marido Rafael Román, fue una de las más excéntricas, adoptando en su
vestimenta un ‘look’ inspirado en Diane Keaton con pantalón pitillo,
chalequillo de hombre, camisa y corbata, reflejando su creatividad y
personalidad.
Beli Alba tampoco quiso perderse la cita y llegó con su
marido, el arquitecto Carlos Delgado y recuperada de su reciente
convalecencia, destacó por su particular y elegante estilo combinándolo
con unos zapatos manoletinas.
Una de las ausencias de la noche, fue Montse Guardiola,
que por primera vez no pudo asistir a los Premios. También el personal
de LA VOZ, destacó en la noche, como la editora de Culturas, Leticia
Sánchez Serrano, que acudió con un traje negro del diseñador Miguel
Palacios o Marta Muñiz, que lucía el bolso más espectacular de la
noche, de malla de plata de los años veinte, una herencia familiar.
Todos los congregados pudieron disfrutar tras finalizar
el acto de un cóctel servido por el catering Juan Carlos, de Jerez.
Entre los numerosos que quisieron estar presente se encontraban
Fernando Martínez del Cerro, las hermanas Rendón de Luna, Maribel y
Lourdes Arenas, Tomás Osborne, Enrique Pérez-Barbadillo, Juan
Pérez-Fabra, Felipe Morenés, Selva Otero, Fernando Jiménez, Rafael del
Cuvillo, Nena Fernández O´Dogherty, Pedro Álvarez, Fernando Caballero,
María del Carmen Delgado Hidalgo, Antonio Arcas, Enrique Maestre, Fofi
Manrique, Verónica Romero-Haupold y Pedro Rebuelta.