
La misión comercial que lleva a cabo Navantia para captar nuevos
contratos comienza a dar sus primeros frutos. Mientras que la división militar
de la compañía aguarda la respuesta de países como Brasil, Malasia o Sudáfrica
para la construcción de patrulleros y buques anfibios, el sector civil de la
empresa ya ha sacado rédito para su área de reparaciones. Este departamento
cobra especial importancia en la Bahía, ya que el astillero de Cádiz está
destinado al mantenimiento y reforma de buques comerciales y mercantes. Una
delegación de nueve personas de la compañía de cruceros Royal Caribbean visitó
el astillero gaditano el pasado 21 y 22 de junio para zanjar el contrato que
permitirá el mantenimiento y modernización de tres buques en el dique de la
capital. La delegación estuvo encabezada por el director del programa de
Revitalización de la compañía de cruceros, Petteri Keso, así como por la
directora de mantenimiento de la flota en Europa, Tracy Murrell.
Los representantes de Royal Caribbean inspeccionaron durante dos
días las instalaciones de Navantia y los almacenes, donde llegarán más de 450
contenedores con el material necesario para abordar las reparaciones. El acuerdo
de Navantia con el segundo operador de cruceros del mundo llega en un momento
clave para garantizar mano de obra en la industria naval. El astillero gaditano
ha tenido que buscar a toda prisa una alternativa a la tradicional reparación de
los buques de guerra. En mayo de 2010, la Armada cerraba el grifo y anunciaba la
cancelación del denominado plan de modernización de la flota española iniciado
cuatro años antes. La falta de recursos económicos hacía inviable su
continuidad. De esta forma, el vicealmirante de La Carraca, José Ángel Pita, y
posteriormente el Jefe de Apoyo Logístico de la Armada, Manuel Otro, daban la
mala noticia para la planta gaditana. La Armada había gastado 200 millones de
euros durante cuatro años en la reparación de los buques 'Numancia', 'Victoria',
'Santa María' y 'Reina Sofía'. La decisión frenaba, por tanto, la segunda fase
que consistía en la reparación del portaviones 'Príncipe de Asturias' y de las
fragatas 'Navarra' y 'Canarias'. Esta medida dejó al astillero de Cádiz en fuera
de juego y sin su mejor fuente de ingresos. Ante esta situación, los
responsables comerciales de Navantia actuaron con rapidez en la búsqueda de
nuevos nichos de mercado que cubrieran el vacío que dejaba la Armada.
La reparación de los cruceros fue una de las ideas que barajó
siempre la dirección de la compañía naval. La declaración de Cádiz como puerto
base de dos navieras jugaba a su favor. Así, en diciembre de 2010 logran
estrechar lazos con Iberocruceros, Celebrity Cruise y Royal Caribbean
International. La necesidad de reorientar el futuro del astillero de Cádiz hacia
este negocio emergente obliga a Navantia a nombrar a Luis García Solé como
responsable de Programa de Buques de Crucero.
Navantia, pese a su tradición de reparación militar, tenía en su
curriculum la reforma de cruceros y éso le ha servido para escalar posiciones.
En los últimos años ha reparado en Cádiz el 'Norwegian Jade', de NCL América, el
'Milenium', de Celebrity Cruises, y el 'Grand Voyager', el 'Grand Mistral' y el
'Grand Celebration', de Iberocruceros.
Esta trayectoria ha servido, entre otras cosas, para captar el
interés de Royal Caribbean International. Los directivos han confirmado la
entrada en el dique gaditano de tres de sus barcos para una gran reparación y
modernización.
El primer barco que entrará en el astillero será el 'Splendour of
the Seas'. Llegará en noviembre para someterse a un plan de modernización que
comprende la habitabilidad del buque, «que será completamente renovada».
Esta operación conlleva una importante logística en la planta
gaditana, donde llegarán unos 450 contenedores con el material. Además, se
espera que la actuación en estos barcos de pasajeros signifique mano de obra
para 2.000 personas entre tripulación, personal del astillero e industria
auxiliar.
La dirección técnica también ha concretado que la reforma del barco
incluye además un nuevo sistema de timones, así como una cola para aumentar su
estabilidad.
No es la única actuación reservada por Royal Caribbean en el
astillero de Cádiz. La compañía también ha reservado fecha para la reparación de
otros dos de sus cruceros, que se someterán a un plan de revitalización.
De esta forma, en mayo de 2012 entrará en el dique el 'Grandeur of
the Seas' y en noviembre, el 'Serenade of the Seas'. El contrato con esta
compañía, con una flota de 42 buques, sitúa a Navantia como un referente en la
modernización de cruceros. Los representantes de los trabajadores prefieren, no
obstante, ser cautos ya que la competencia es brutal y «hay astilleros en Asia
capaces todavía de contraofertar»..
El portavoz de CC OO en el astillero de Cádiz, Manuel Núñez,
reconoce que el volumen de obra que viene con los cruceros es importante. En los
últimos meses se han reparado en Cádiz ocho barcos, de los que siete eran
mercantes y uno militar.